Hay relatos que nacieron aquí y viajaron al mundo, y otros que llegaron de lejos para quedarse en nuestra memoria. Son voces que desafían el olvido, porque las leyendas —como las almas— no conocen fronteras.
Hay relatos que nacieron aquí y viajaron al mundo, y otros que llegaron de lejos para quedarse en nuestra memoria. Son voces que desafían el olvido, porque las leyendas —como las almas— no conocen fronteras.