Ahora que somos libres de toda opresión, como vimos en días pasados… libres de temores, de todo aquello que nos esclaviza, nos paraliza, oprime, la usemos para servir a Dios; no dice que esa libertad que nos ha dado, tiene que ver con volver al libertinaje, hacer lo que queremos, a vivir en nuestra voluntad y sabiduría propia, sino todo lo contrario, libres para servir a Cristo, a nuestro prójimo, y así cumplir el propósito para el cual Dios nos creo… aprovechemos la libertad que Dios no ha dado, para hacer lo bueno, honorable y agradable que nos pide…