Andrés es un contable miedoso, hipocondriaco y pusilánime padre de dos hijos. Hace sólo unas semanas se ha convertido, contra su propia voluntad, en un divorciado. Para alguien como él, que necesita tener todo controlado, la nueva situación es al mismo tiempo incompresible y terrible. Se ve incapaz de sobrevivir fuera de su zona de confort, todo se le hace grande e intenta cualquier maniobra patética para que su ex vuelva con él.