La cantante de ópera y actriz, Lina Cavalieri tuvo fama no solamente de ser una extraordinaria soprano que enamoró a hombres por docenas gracias a su belleza, sino que también alcanzó la infamia al ser considerada una “trepadora social.” Su final, al igual que el de Rodolfo Fierro, se dio por consecuencia de su ciego amor al oro.