MECIENDO LOS RECUERDOS
¿Qué hace siempre la abuela
murmurando frente al mar?
No la molestes mi niña;
déjala en su mecedora,
que a su rítmico vaivén
navega su pensamiento
preguntándole a las olas,
con su tenue y triste voz,
a dónde fue aquel navío,
a qué tierras se llevó
a aquel, su perdido amor.
Ahora mece sus recuerdos
ya no mece su esperanza.
Por eso, no la molestes.
Abrázala con cariño,
escúchala con ternura
pero nunca le preguntes
de qué habla con el mar.