Te compartimos la liturgia de la horas para el martes 28 de agosto de 2018.
(Sb 7, 13-14) Aprendí la sabiduría sin malicia, reparto sin envidia, y no me guardo sus riquezas. Porque es un tesoro inagotable para los hombres: los que lo adquieren se atraen la amistad de Dios, porque el don de su enseñanza los recomienda.