El nos cambia el nombre, al igual que a Pedro y a Sara, que pasaron de tener un nombre insignificante a tener el nombre de los reyes. Enviemos invitaciones a las cosas buenas a venir a nuestro encuentro. Este es un fabuloso ejercicio, disfrútalo
El nos cambia el nombre, al igual que a Pedro y a Sara, que pasaron de tener un nombre insignificante a tener el nombre de los reyes. Enviemos invitaciones a las cosas buenas a venir a nuestro encuentro. Este es un fabuloso ejercicio, disfrútalo