Lo que Jesús les enseña tiene un peso mayor porque Él mismo ha sido un ejemplo de servicio y humildad. ¿No está a punto de entregar su vida? ¿No lavó sus pies? Por su servicio amoroso es que el Señor puede decirles: si hay alguien que debe ser honrado y servido soy yo, ustedes lo saben, pero miren, yo he venido a servir. Hagan lo mismo. Sirvan, sacrifíquense, amen. De eso se trata mi Reino.