En general, las Navidades no nos dejan indiferentes, y parece que cada año empiezan antes: los dulces típicos, los anuncios en la televisión… nos lo recuerdan cada vez antes y empezamos a anticipar sensaciones y sentimientos de alegría y emoción o bien empiezan a aparecer los fantasmas de la angustia , la tristeza, la soledad… Si eres de las personas que no te gustan las Navidades, tranquila, no eres un bicho raro, casi la mitad de la población comparte esos mismos sentimientos.