¡Cuántas plegarias suben al Cielo cada día, como lágrimas que manan de corazones angustiados! Si pudiéramos reunirlas todas… ¿pensáis que el cumplimiento de esos favores sería lo mejor que puede sucederle al mundo? ¡Cuántas peticiones, a lo largo del día, le presentas a Dios! Tu alma, tu salud, tu familia, tus seres queridos… Te ves tan pobre, que incluso has temido «cansar al Señor» con […]