Hay muchos servicios y situaciones que nos son tan cotidianas que las damos por hecho, dejamos de pensar en ellas y consideramos que siempre van a estar ahí, que siempre tienen que estar ahí y cuando fallan o no están caemos en una frustración muy grande que nos lleva sí al enojo, pero también nos nubla tanto la mente que no podemos pensar en posibles soluciones.
De esto va la plática de esta semana, de qué tanto nos frustramos por situaciones cotidianas que damos por hecho y de pronto fallan.