Entre una clase y la siguiente no “descansamos”… recargamos el método. Ese lapso de 3, 5 o 10 minutos es donde un instructor se vuelve profesional de verdad: no por lo que enseña, sino por cómo se prepara para enseñar otra vez con la misma calidad.
En este episodio hablamos de lo que casi nadie ve: el “backstage” del Pilates. Desde la micro-rutina para resetear tu cuerpo (respirar, soltar tensión, hidratarte, cuidar tu voz), hasta el hábito de tomar notas rápidas del alumno: qué cue funcionó, qué patrón se repitió, qué vas a ajustar hoy. Porque la excelencia no ocurre por magia… ocurre en los intermedios.