Tu individualidad, tu valía como ser único e irrepetible es infinita. Nadie en este plano tendría que pedirte que justifiques tus actos, ni estar dando explicaciones a quienes no lo merecen. La vida se vuelve más ligera cuando dejas de dar explicaciones innecesarias. El respeto a tu dignidad y a ti mismo son clave para ser digno de recibir amor.