Decimos “haz lo que quieras” cuando en realidad queremos decir “me duele que no me elijas a mí”. Este guion explora cómo, por miedo o torpeza emocional, muchas veces disfrazamos nuestro dolor, nuestra necesidad de afecto o nuestros miedos con sarcasmo, ira o indiferencia. ¿Y si empezáramos a decir lo que realmente sentimos… pero con amabilidad y honestidad? Un ejercicio tan difícil como tocar el violín, pero infinitamente más transformador.