Con 25.000 muertos contabilizados en una sociedad deshecha en llanto, todos ellos vilmente asesinados por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, las voces más importantes de la oposición, se supone por tanto que las mejor informadas y más inteligentes, se dedicaban al pan, los peces, los homosexuales, los decretos y cualquier otra farfolla que nada tenía que ver con la salud de los españoles