Para comprender el romance en la literatura barroca, es esencial situarnos en su contexto histórico. El Barroco surgió en una Europa agitada por cambios políticos, religiosos y sociales. La Contrarreforma católica, las guerras de religión, y la consolidación de los estados nacionales, fueron algunos de los factores que moldearon su estética.
En este caldo de cultivo, el arte y la literatura buscaron reflejar la complejidad y el dinamismo de la época. La literatura barroca se caracterizó por su gusto por el ornamento, la complejidad estilística y la exploración de los contrastes entre la apariencia y la realidad. El amor se presentaba a menudo como un ideal inalcanzable, un reflejo de las tensiones y desengaños de la época.