Charlamos con Eduardo Fernández de música, de cerebro y de sus conexiones haciendo referencia a las obras que hubiera tenido Oliver Sacks en su iPod. Y también de la última teoría sobre los violines Stradivari que han publicado unos científicos taiwaneses y que, al parecer, además de la madera de arce y el paso del tiempo, lo que influye en su sonido son los adulterantes químicos que le añadieron a la madera los artesanos de la época. Escuchamos música de Albéniz, Vieuxtemps, Brahms y Pleyel.