Hoy hablaremos de un concierto sinfónico de videojuegos que desarrolla la Orquesta Metropolitana de Madrid y Grupo Concertante Talía y que ha sido creado por David Rodríguez Cerdán. Además descubriremos cómo una empresa ha logrado codificar música en un espacio tan infinitamente pequeño que toda la del mundo cabría en el espacio que ocupan dos gotas de agua: han logrado almacenar dos canciones… en hebras de ADN. Y también escucharemos cómo un joven violonchelista inglés de 25 años se dedica ahora a interpretar su música sobre una barca en medio del océano para que la escuchen las belugas.