Una modalidad que hasta hace no muchos años era solo “apta” para los más valientes, se ha convertido en la actualidad en toda una moda accesible para propios y extraños. Los deportes de riesgo se sitúan entre los preferidos por quienes quieren vivir emociones fuertes, diversión, esfuerzo o adrenalina en una experiencia totalmente distinta a las que podamos estar acostumbrados cuando se habla de practicar deporte.