Seremos buenas mozas, talentosas e inteligentes… pero incluso nosotras no podemos escapar de estas dos emociones tan negativas. Conversamos sobre nuestras inseguridades, confesamos a qué mujeres y colegas envidiamos profundamente y se nos escapa una que otra historia de locura provocada por celos. ¡Aunque lo parezcamos, las Desatinadas no somos perfectas!