En todo tiempo debemos aprender a dar nuestra alabanza a Dios, no importando si estamos pasando por el desierto, o estamos batallando con nuestros pensamientos. Si invocamos su nombre siempre obtendremos la victoria.
En todo tiempo debemos aprender a dar nuestra alabanza a Dios, no importando si estamos pasando por el desierto, o estamos batallando con nuestros pensamientos. Si invocamos su nombre siempre obtendremos la victoria.