Entre el viernes 11 y el lunes 14 de junio de 1982 la sociedad argentina se vio sacudida por varias situaciones impactantes y poco habituales: la llegada por primera vez de un Papa al país, el debut de la selección en el Mundial de España y la rendición en la guerra de Malvinas, situación que venía teniendo en vilo a todos los habitantes de la geografía nacional. Esperanza, dolor, bronca e impotencia, todo junto en aquellos días de junio.