Dios concede los dones espirituales, a los que le obedecen: los limpios de manos, puros de corazn y que no aman las cosas vanas. Los que aman el mundo, no pueden recibir el Espritu Santo. El que congrega, da diezmos y ofrendas; pero obedece slo una parte de la Palabra de Dios, no puede recibir el Bautismo del Espritu Santo. Es necesario cumplir todos los mandamientos de Dios.