Emigrar no es fácil es para valientes. Acabamos de dejar a nuestra familia, hijos, primos, abuelos, padres, amigos, etc.
Nos vamos a sentir solos, ya que salimos a la calle la gente nos pasa al lado pero somos invisibles para ellos, al menos eso sentimos, nadie nos pregunta como estamos, como nos sentimos, lloramos más de lo que reímos, salimos del trabajo y nos refugiamos en nuestra soledad para sentirnos aún más solos.