La palabra enemigos significa los opositores o fuerzas hostiles que representan una amenaza a personas o naciones. Las escrituras identifican a satanás como el enemigo particular de Dios y nota muchos enemigos del pueblo de Dios. Las escrituras nos insisten en que tengamos precaución y valentía para hacer frente a tales enemigos. Jesucristo tuvo enemigos, y El provee un ejemplo de vida cristiana, esto es no huir de dichos enemigos; tampoco unirse a ellos sino enfrentar sus amenazas.