Entre las ciudades de Marsella y La Ciotat se encuentra un territorio excepcional que cuenta con 40 kilómetros de afilados acantilados y paradisiacas ensenadas. Los paisajes del Parque Nacional de Calanques son impresionantes. Guardas monitores del parque y bomberos están constantemente en pie de guerra para salvaguardar este frágil patrimonio natural y rescatar a los montañeros aficionados que se encuentran en dificultades. France 24 fue a conocer su ardua labor.