Hace mucho tiempo, existió un país llamado el País de la Luz Encendida. Los habitantes de este sitio no eran capaces de distinguir entre el día y la noche, ni podían diferenciar las estaciones del año. Este curioso fenómeno se debía a que en el País de la Luz Encendida se encontraba el Árbol de la Luz, el cual cubría una gran extensión del territorio.