En Inquietantes 54 viajamos al origen de Cars, la joya de Pixar que nació de una pregunta simple: ¿y si los autos tuvieran vida propia? La misma magia que muchos recordamos del anuncio de Bardahl, donde el coche hablaba como si fuera tu cómplice de viaje. Hoy exploramos cómo esa chispa publicitaria se transformó en un universo entero sobre ruedas, motores con corazón y caminos que cuentan historias.