Dios que nos ve no mira solamente a los fuertes o intachables. Él también mira a aquellos que son frágiles, débiles, vulnerables, a los heridos y lastimados por la vida. Sus ojos cubren a todo creyente.
Dios que nos ve no mira solamente a los fuertes o intachables. Él también mira a aquellos que son frágiles, débiles, vulnerables, a los heridos y lastimados por la vida. Sus ojos cubren a todo creyente.