Texto bíblico: 2 Samuel 23:9-10; 1 Crónicas 11:12-14. (Continuación) Eleazar, hijo de Dodo, en cierta ocasión cuando Israel era atacado, tomó su espada y repelió a los enemigos dando una gran victoria al pueblo de Dios. Curiosamente, a causa de la intensa batalla, su mano quedó pegada a su mano. Este soldado valeroso y leal, fue miembro del selecto grupo de "valientes de David". Su compromiso con Dios, su pueblo y su rey nos invita a imitarle y a ser usados por Dios. En esta ocasión aprendemos los beneficios de estar comprometidos con Dios. *Grabado el 22 de mayo de 2020 para Cielos Abiertos (Curacao).