Los sentidos pueden evocar de forma muy clara y emotiva recuerdos de nuestro pasado, liberando emociones positivas, como el placer o la felicidad, o negativas, como miedo o rabia. Una canción puede recordarnos a un momento especial con una persona o a un viaje con amigos, o lugares donde hemos estado (tiendas, restaurantes) de una manera tan clara como si estuvieras de nuevo en ese momento.