Dice la publicidad de una famosa marca de vermú que “la riqueza se mide en tiempo, y estamos obligados a gastarlo”. Proponemos que durante los próximos minutos, en vez de gastarlo, lo inviertan en conocer un poco más el mundo del reloj. Nuestra calculadora de la vida que por más que queramos no podemos detener. Y por supuesto para la calculadora de la vida, lo más importante es la precisión.