A mí me gustaría que la vida tuviera un manual e instructivo de lo que tenemos que hacer paso a paso sabiendo cómo va a quedar el resultado final, sin embargo, con Dios no siempre es así. Dios no te da el panorama del final, pero si te da paso tras paso. Cuando Dios nos pide dar pasos es porque sabe lo que producirá en su plan y en su voluntad.