Una lluvia ácida obliga a la familia Simpson a quedarse en casa jugando al Monopoly. El juego acaba en una disputa familiar que acaba requiriendo la intervención de un asistente social, Gabriel.
Una lluvia ácida obliga a la familia Simpson a quedarse en casa jugando al Monopoly. El juego acaba en una disputa familiar que acaba requiriendo la intervención de un asistente social, Gabriel.