El precio de las "cosas" es bastante subjetivo y si bien en un primer momento pueden ser baratos o razonables, después en el mercado especulativo los precios, son equiparables a arrancarte un huevo.
El precio de las "cosas" es bastante subjetivo y si bien en un primer momento pueden ser baratos o razonables, después en el mercado especulativo los precios, son equiparables a arrancarte un huevo.