El rey Luis XIII empieza a sospechar de su esposa Ana de Austria, que lo estaba haciendo cornudo, por lo cual manda al canciller a confiscar todas sus cartas. Encuentra la carta que había escrito en el día, que decía que quería atacar al señor cardenal, por lo cual se queda tranquilo y para remediar ésta situación de mierda que le hizo pasar, organizan una fiesta hacer como que nada pasó