"Luchar a brazo partido" es una expresión que significa esforzarse al máximo o pelear con todas las fuerzas para conseguir un objetivo o defender una causa, sin rendirse ante las dificultades.
Su origen hace referencia a los combates cuerpo a cuerpo, en los que los luchadores se enfrentaban sin armas o con un uso muy limitado de ellas, dependiendo principalmente de su fuerza y habilidad.