Un vídeo subido a la denominada deep web de Internet hizo saltar las alarmas. En las imágenes se podía ver a un varón asiático, desnudo, atado a una cama, mientras otro hombre lo apuñalaba con un picahielo. Una vez muerto, el criminal lo degolló, mantuvo relaciones sexuales con el cadáver y comenzó a descuartizarlo. Incluso lanzó un trozo de carne a su perro. La escena parecía sacada de una película de terror.