Ainhoa Rodríguez Tébar
Coautoría: Marta Iglesias Martínez-Almeida
La pandemia que nos ha rodeado estos últimos años nos ha hecho enfrentarnos a una vorágine de información, de nuevos términos y conceptos relacionados con el encargado de protegernos ante las infecciones: el sistema inmunitario. Seguro que todo el mundo ha oído hablar de los linfocitos, células que pertenecen a nuestro sistema de protección y que recorren cada rincón de nuestro cuerpo, a través de la sangre, en busca de patógenos. Aunque no podemos verlos a simple vista debido a su pequeño tamaño (entre 8 y 10 µm), en esta ocasión, gracias a un microscopio de gran aumento y marcaje de fluorescencia, conseguimos apreciar de cerca estos pequeños guardianes de un paciente con esquizofrenia. En azul encontramos el núcleo (almacén de información genética); en verde, el CD3 (marcador de linaje celular específico de linfocitos T); y en fucsia, las mitocondrias (orgánulo que lleva a cabo la respiración celular para proporcionar energía a la célula). Dada la dificultad para acceder al sistema nervioso, hoy en día los científicos y científicas buscamos la manera de estudiar sus enfermedades de forma más accesible, como es el uso de células presentes en la sangre.