María Carbajo Sánchez
La creciente contaminación ambiental ha motivado el desarrollo de alternativas químicamente verdes para la purificación y la desinfección del agua y del aire, así como para eliminar desechos peligrosos. La fotocatálisis heterogénea es un método ambientalmente amigable que combina la reacción fotoquímica con la catálisis. El fotocatalizador más utilizado es el dióxido de titanio (TiO2 ). Son múltiples los motivos de su extenso uso: es químicamente inerte y físicamente estable, presenta un gran potencial de oxidación a temperatura y presión ambiente, y una gran actividad fotocatalítica para degradar una amplia gama de contaminantes medioambientales. Además, es económico y fácilmente accesible. Aunque tradicionalmente se ha utilizado TiO2 como fotocatalizador para el tratamiento del agua, cada vez son más los estudios de fotocatálisis para la eliminación de contaminantes atmosféricos (como son los óxidos de nitrógeno y azufre y compuestos orgánicos volátiles) mediante un proceso de oxidación activado por la energía solar. En la imagen se muestran microesferas de TiO2 (bolitas blancas) sintetizadas en un laboratorio para este fin.