Ander Reizabal
Coautoría: Paula González Saiz
La electroescritura es una tecnología de impresión 3D que aprovecha la fuerza de un campo eléctrico para generar fibras micrométricas, cuya deposición y apilamiento son precisamente controladas, para la realización de complejas estructuras de alta resolución. La fotografía, tomada mediante un microscopio electrónico y coloreada posteriormente, muestra un fragmento de estructura hecha mediante esta técnica, para la cual únicamente se han utilizado agua y seda como recursos. Las formas orgánicas, que recuerdan a las raíces de un árbol, son ciertamente acertadas puesto que, debido a la forma de las fibras y a su porosidad interna, permiten conducir líquidos por capilaridad. Estas estructuras de seda están siendo exploradas en biomedicina para su uso en regeneración de tejidos, pero se espera que su origen sostenible y sus interesantes propiedades permitan su uso en nuevos campos como la electrónica, las baterías o la descontaminación.