No sabemos si el odio es fecundo, pero sí sabemos que muchas veces es estimulante y que nos habita todos los días. Por eso Carlos y Marcelo dedicaron este episodio a la rabia y al arte de odiar.
No sabemos si el odio es fecundo, pero sí sabemos que muchas veces es estimulante y que nos habita todos los días. Por eso Carlos y Marcelo dedicaron este episodio a la rabia y al arte de odiar.