Si somos capaces de usar la energía de Dios para calificarla armoniosamente y cumplir nuestro Plan Divino somos Maestros. Si usamos la misma energía para calificarla discordantemente seremos amaestrados y prisioneros de nuestras creaciones humanas.
Si somos capaces de usar la energía de Dios para calificarla armoniosamente y cumplir nuestro Plan Divino somos Maestros. Si usamos la misma energía para calificarla discordantemente seremos amaestrados y prisioneros de nuestras creaciones humanas.