Si hay algo peor que ser ingratos es ser malagradecidos. Aprendamos a valorar siempre las bendiciones de Dios para no ser nunca malagradecidos. (Números 11:4-6)
Si hay algo peor que ser ingratos es ser malagradecidos. Aprendamos a valorar siempre las bendiciones de Dios para no ser nunca malagradecidos. (Números 11:4-6)