La reprobación por la falta del pago de los diezmos y las ofrendas, la cual es una de las causas de las calamidades nacionales de ellos. .Los hombres de esa generación se apartaron de Dios y no guardaron sus ordenanzas. Dios les hace como siempre, un llamado de gracia. Pero ellos dijeron: ¿En qué hemos de volvernos?