Comenzamos nuestro nuevo ciclo “Malditos poetas”, dedicado, como su propio nombre indica, a los poetas malditos. Hay que decir que, en principio, Poetas malditos se les llamó a un grupo de escritores simbolistas que incorporaron el mal como esencia del hombre mismo y lo reflejaron en sus poesías. El término fue acuñado por Verlaine, uno de ellos, para designar a poetas franceses que a pesar de su gran talento y la calidad de su obra, no eran reconocidos en su tiempo y tuvieron una vida desgraciada o murieron prematuramente. Nosotros nos hemos permitido la licencia de incorporar a esa lista dos poetas estadounidenses y otros dos españoles. Así pues, nuestros malditos serán :
1-Edgar Alan Poe
2-Baudelaire
3-Mallarmé
4-Verlaine
5-Rimbaud
6-Bukowski
7-J.M. Fonollosa
8-Leopoldo María Panero.
Se puede afirmar que todos ellos fueron incomprendidos socialmente, todos rechazaban los honores y los valores de la sociedad. Sus textos son oscuros y tienen un alto nivel de codificación. Todos tienden a la provocación, la transgresión y el abuso en el consumo de alcohol y drogas… La mayoría murieron de forma abrupta o temprana… En fin, como veis, adorables. Para empezar, hoy nos acercaremos a la obra poética del gigante estadounidense: Edgar Alan Poe.
El cuervo
Solo
Amigos que por siempre nos dejaron
El día más feliz
Un sueño dentro de un sueño
Baudelaire dijo de la poesía de Poe que era
profunda y reverberante como el sueño,
misteriosa y perfecta como el cristal.
En efecto, en sus grandes composiciones –“Annabel Lee”, “Ulalume”, “El cuervo”, “Helen”, “La ciudad marina”, “El durmiente”, “El gusano conquistador”, “El palacio embrujado”- hay siempre una cuerda de escalofrío que se pierde en el abismo de la mente: la intuición de la dualidad metafísica, la fatalidad de la culpa, la inconsistencia de lo real, el laberinto interior del espacio y el tiempo, el relámpago fulgurante y cristalino de la remota unidad primigenia, perfecta, paradisíaca.
Poe, en fin, es un pionero, un explorador intrépido del universo. Del vasto universo del alma humana.