Manual del buen activo Porque esta noche hay fiesta y mañana… y pasado también.
No todo el que tiene pene es activo y no todo activo sabe cómo usar el pene. Triste pero cierto.
Como todos saben, al escoger tal o cual rol sexual uno debe siempre de procurar llevarlo a cabo con un buen desempeño. Es decir, saber hacer bien nuestra chamba – esperando que el otro sepa hacer la suya, claro – para que eso de la cachonderìa resulte glorioso y satisfactorio para ambos – o todos, si les gustan las orgías -. Es por eso que para despejar dudas y con el fin de volverlos todos unos dioses sexuales – y digo, no es que yo sea el Kamasutra andando pero…pos uno va aprendido, ¿verda? – les traigo una lista con los “must” que todo gay activo debe saber para hacerlos gritar de placer una y otra vez.
Manual del buen activo:
La verdad es que durante años, muchos homosexuales han querido aplicar el modelo heterosexual donde el hombre tiene un papel y la mujer otro en sus vidas sexuales. Sin embargo, esto no es posible porque aquí estamos hablando de sexo entre dos hombres y lo otro no es más que una limitante que impide disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria.
De tal manera que la primer cosa que el hombre activo debe de entender, es que se encuentra frente a otro hombre, y por lo tanto ese hombre, aunque pasivo, desea ser tratado de una forma especial, pero como hombre– claro que en gustos se rompen géneros y ya depende de cada pareja e individuo el trato – . El ser pasivo no significa que no quiera ser deseado como hombre y disfrutar como tal del cuerpo y presencia de su compañero. Entonces, una vez entendido esto, ahora si podemos pasar a lo que nos truje respecto a las manos, la boca y claro…el pene.
Usualmente, la penetración anal va mas allá de ese simple acto; es más bien todo un ritual que como recompensa da el premio de penetrar y ser penetrado – ese será tema para el manual del buen pasivO – , y como el ano es un esfínter creado principalmente para que todo salga y nada entre, requiere de algunas técnicas bucales y manuales para una fácil y pronta dilatación.
Aquí entra la segunda cosa que todo activo debe saber: el ano es un complejo de terminaciones nerviosas altamente sensible, y por lo tanto entrar sin decir “agua va” es, literalmente, partir a su pareja por dentro causando dolor. Para eso existe la lengua – en caso de que les guste el “cunnilingus” – o los dedos, que con ayuda de la saliva o el lubricante con base de agua de su preferencia, hará que la dilatación y por lo tanto la penetración, sean menos dolorosas – y digo menos porque siempre al inicio habrá un ligero dolor que después de un rato se pasa -. Es como decir “ábrete sésamo” pero de manera gradual para que la visita del pene a casa de la próstata sea muy a-cogedora y placentera.
La tercera cosa que todo activo debe tener en cuenta, es que siempre hay que darse tiempo para el pre. No hay nada más estimulante que los juegos sexuales y los masajes en zonas clave antes de la penetración, pues ayudan demasiado a que la dilatación de la pareja sea fácil; tan fácil que si hicieron bien su chamba, el chico en cuestión, ni sentirá el momento en el que entró…simplemente ¡plop!
Para esta fase del cachondeo hay algunas zonas importantes que es bueno recordar, como el perineo. Esa parte situada entre los testículos y el ano, que al ser estimulada con caricias de los dedos o la lengua, no solo aviva la erección sino que también relaja los músculos del ano pues tiene millones de terminaciones nerviosas.
Otro truco que funciona bastante bien, es rozar con el pene en erección el ano de nuestra pareja, de esa manera, es como dar un masaje a toda la zona y avisamos al cuerpo del otro que estamos preparando el camino para entrar.
También es importante recordar que como activos, no todo es centrar nuestra atención en el trasero del chico en cuestión,