27 de octubre de 2013.2:25 de la madrugada.
Alondra tenía a su hijo recién nacido sobre el pecho cuando entendió algo que llevaba años tratando de no mirar de frente:
ya no podía seguir viviendo así.
Ese día nació Darío.Y también empezó a nacer otra Alondra.
Lo que vino después no fue una historia bonita de “volver a empezar”. Fue más complicado que eso: una relación que terminó, otra oportunidad en el amor, decisiones que dolieron, hijos mirando, una carrera construida a pulso y una mujer tratando de descubrir cuánto de su propia historia estaba dispuesta a repetir.
Hasta que un día hizo cuentas hacia atrás: su bisabuela, su abuela, su mamá, ella.
Y después miró a su hija.
Ahí entendió que algunas historias familiares se repiten durante generaciones… hasta que alguien decide que ya estuvo bueno.
Esta es la historia de Alondra Aguilera.
Una historia sobre lo que pasa cuando decir “hasta aquí” no es el final.
Es apenas donde empieza todo.
OTRAS BITÁCORAS,
Historias de mujeres que también están construyendo su vida.🫀