“Con Norma éramos muy pobres, sabemos lo que significa no tener la comida. Eso te lleva a perder la razón de ser. Querés comer a cualquier precio. Comido pensás, con hambre no. Dios no nos brindó universidad, pero nos dio la gracia de comprender a los que necesitan (sic)”, manifestó Marcelino Steffania en diálogo con Póster Central.
En la entrevista en vivo confirmó que hoy en el Hogar Madre de Dios funciona la elaboración de viandas, pero debieron suspender el alojamiento de personas en situación de calle y el comedor en forma presencial.
“Las personas que antes alojábamos en el Hogar, hoy duermen en baños o garitas. El Estado está desbordado, no hay un lugar que pueda sustituir nuestro trabajo”, aseveró....