Fernando Macarro Castillo, más conocido por el seudónimo Marcos Ana, fue un poeta español considerado como el preso político del régimen franquista que más tiempo pasó en prisión.
Si salgo un día a la vida
mi casa no tendrá llaves:
siempre abierta, como el mar,
el sol y el aire.
Que entren la noche y el día,
Y la lluvia azul, la tarde,
El rojo pan de la aurora;
La luna, mi dulce amante.
Que la amistad no detenga
Sus pasos en mis umbrales,
ni la golondrina el vuelo,
ni el amor sus labios. Nadie.
Mi casa y mi corazón
Nunca cerrados: que pasen
los pájaros, los amigos,
el sol y el aire.